Indudablemente los tambos chicos, aquellos con 50, 60 hasta 100 vacas, son los más complicados a la hora de encontrar un equilibrio para su producción vs los costos.
Estos tambos, han quedado atrapados en varios puntos: el primero tal vez esta actuado desde hace años, cuando entro la crisis en la lechería, del año 2000, estos tambos, en general abandonaron las inseminación, pasaron al servicio natural, encontraron que esto facilitaba el manejo, tal vez sacaban el inseminador del establecimiento o tal vez el detector de los celos, se hacia economía en salarios, no se gastaba mas en semen ni en nitrógeno. De a poco se hipotecaba el futuro, ya la calidad de los animales no seria la misma.
Se iniciaba un periodo de economía? , en mi opinión se iniciaba una caída, que desembocaría en una situación como la que hoy están viviendo. Tomemos el ejemplo del año 2000, en ese año se sirvieron las vacas, las mismas parieron en el 2001, es decir, nacieron las terneras hijas de los toros, durante el 2002, 2003 las terneras se criaron, en el 2003 se sirvieron y parieron en el 2004. 2005, 2006 hicieron sus primera y segunda lactancia. Como el tema siguió recordemos como estaba la lechería en esos años, entonces se siguió con la misma política, en este momento 2009, tenemos 3 a 4 generaciones en plantel productor, hijas de toros, de calidad genética discutida.
La única solución es sacar mas leche, de esta manera se diluyen los costos, pero están con vacas de bajo potencia genético, por recurrir a los servicios de toros, en muchos casos tal vez el toro fue bueno genéticamente, pero nunca podrá superar a los toros de inseminación, ya que los mismos viene de un proceso de selección, es de esperar que los paquetes de genes que estos aportan están mas compactos en cuanto a la posibilidad de transmitir, es decir tiene mas genes en dominancia absoluta, por lo tanto es de esperar que las bijas de estos sean superiores.
Como el negocio, hoy nos impone que la producción promedio para cerrar 24 a 25 litros por vacas y en muchos casos un producción mayor, indudablemente el enfoque debe ser una alta calidad genética. Como se ve es una batalla perdida, ahora ya no se puede cambiar lo que se hizo en 3 o 4 generaciones de vacas.
Por otro lado se genero un segundo problema los establecimientos chicos en muchos casos los medianos , se descapitalizaron, de tal forma que se recurrió a los contratistas como salida para realizar las distintas tares dentro del establecimiento . Siembra, fumigación, realizar el silo, etc. Los costos de los contratistas subieron por todos las factores económicos que ya se conocen, pero esto también genero que los costos de los trabajos también subieran a los productores , encontrándonos en un callejón sin salida, la confección de un silo tiene un costo tan alto que hoy muchos productores no pueden realizar . Queda preguntarse como alimentaran sus vacas durante el invierno?
Por otro lado, la compra de material de trabajo se abandono y por lo tanto las maquinarais con que cuentan son viejas y en muchos casos ya no las tiene. Si analizamos otro aspecto de este panorama es ver que la fabricación de maquinaria a no esta pensada para los establecimientos chicos ni medianos, en muchos casos ya ni los grandes pueden enfrentar la inversión, recordemos que la lechería se abaste ce de material dedicado a la agricultura, basta ver las sembradoras, fumigadoras, etc, son maquinarias para contratistas agrícolas o establecimientos muy grandes que justifiquen la inversión y puedan devolver el interés a la cuenta capital.
Como siguen con este panorama aun trabajando? , es fácil darse cuenta que cuando analizamos los costos, hay que incorporar a la cuenta amortización, que no se hace, interés del capital que no se pone, ingreso por mano de obra del dueño, que en muchos casos no se hace, entonces vemos una continua descapitalización, caída del capital de explotación ya que no se hace mantenimiento de alambres , de aguadas, etc, en resumidas cuentas no se puede mantener como unidad productiva y por otro lado ve caer el valor de su capital día a día.
Recomendación final: para los que aun no entraron en esta espiral o callejón sin salida, recuerden que el tambo tiene valor por: los animales que tiene, la genética se hace y se progresa en base al trabajo, por los árboles que plante, por ultimo por el capital humano que posea, el capital humano también se hace, en base a selección y formación de su gente, estar rodeado de gente capaz y de asesores que le indiquen caminos posibles será la solución de las explotaciones lecheras.
Dr. Rodolfo Murray