Se recupera el stock ganadero?
La ganadería desde hace décadas aparece muy postergada dentro de los sistemas de explotación del campo argentino.
La competencia de los suelos con el sector agrícola, la desplazo a áreas mas marginales, esto trajo aparejado adaptaciones a condiciones de explotación distinta, manejos distintos etc.
La pregunta es con una bajada sostenida del stock ganadero, sin una definición clara en el horizonte, es posible en estas condiciones, que se recupere nuestra ganadería?.
La faena anual es de 14 millones de cabezas, un número mas que importante, si analizamos la serie histórica, 1960-2010, desde el año 2004 hasta el 2010, el número de cabezas faenados supera los 14 millones de cabezas promedio, en el 2009 se faeno 16.100.296 cabezas (fuente IPCV), son los números mas altos de toda la serie.
Si analizamos la faena de hembras esta también aumento tengamos en cuenta que es la fabrica de terneros, que se esta comiendo. Si bien el numero de hembras en el 2010, esta bajando, no queda claro si el productor retiene vientres o la caída de faena de las hembras es por la propia caída del stock.

Si miramos los precios dentro de la serie, 1960 – 2010 son los mas altos de la serie, pero debemos aclarar que la ganadería actual, al revés de cualquier actividad económica, generalmente, cuando los precios suben, el productor retiene vientres, no entrega a faena y la faena cae, cuando los precios bajan el productor liquida stock, esto nos hace pensar entonces que con un creciente aumento de precios en el mercado, la oferta se retrae, además de estar muy bajo el stock, de la serie 1960-2010, hay igual numero de cabezas que en el año 1966, según l información de Senasa de la última campaña de vacunación, la existencia es de 48.949.743 cabezas.
Si enfrentamos, este número, con la cantidad de habitantes en e año 1966 la población era de 22 millones de habitantes, la relación era de 2,2 cabezas por habitante, hoy la relación es 1 cabeza por habitante.
Por otro lado el consumo se mantiene en el número de la serie histórica entre 69 a 71 kgs de carne por habitante.
Si analizamos el número de animales que ingreso a servicio en el 2010, según los datos de Senasa, entran a servicio entre vacas y vaquillonas 25.000.000 de cabezas, tomando en cuenta los % de preñez que se puede tener, desde 50 % a 70 %, promedio nacional, tendríamos para el 2011, 13 millones de cabezas, recordemos que en el inicio de la nota dijimos que desde el 2004 se esta faenando 14 millones de cabezas por año, en el año 2009 se faeno 16.100.296. Esto daría un déficit de 3 millones de cabezas para el 2011, si lo comparamos con la faena del 2009. Si bien en el primer semestre del 2010, se faeno 1.817.471 menos que en igual periodo del 2009.
Analizando, el rendimiento al gancho de un 60 %, tendríamos un presupuesto de carne por habitante de 63 kgs, según los datos del Indec, el consumo se ubica en la serie histórica 1960 2010 en 69 a 71 kgs por habitante, hay un déficit de 6 kgs por habitante.
El momento de tomar la decisión de tentar a los productores a retener vientres es este momento, porque las terneras que están al pie de la madre, que serán destetadas en marzo abril del 2011, son las que se retendrán o se venderán para consumo. Entonces el momento es crucial para definir políticas para el sector.

(Fuente IPCV)
Analizando el cuadro, el problema es el sector, violeta y rojo, son vaquillonas y terneras, esto refleja la política del sector, no retención de vientres.
Hay que recordar que los productores que vendieron sus vacas, hoy quieren repoblar sus campos, deben comprar vaquillonas o vacas, llamadas usadas, el valor de mercado es de 2.210 $, el precio de venta de las vacas durante el 2009, fue de 800 $, este es el primer problema de descapitalización del productor, la falta de liquides para la compra de madres hoy.
El segundo problema: es que el productor que decida repoblar su campo reteniendo hembras, la facturación anual se cae en la misma proporción que decida retener, si decide retener todas las hembras, la facturación cae un 50 %, ya que solo venderá los machos.
El tercer problema: hay que hacer comida para este grupo de animales que se decide retener, esto demanda dinero, para pasturas, verdeos, silos, heno etc, este aumento de carga tiene un costo alto en la nutrición , ya que los animales retenidos, deberán alimentarlos por 3 años hasta lograr el parto de estas vaquillas, luego 8 meses mas para poder vender el producto de esta terneras que hoy se decide retener, esto da un horizonte de 4 años por delante para tener una recuperación en la facturación y por ende de parte del stock.
Dr. Rodolfo Murray